La noche me inspira, me trae a la mente lo que he dejado pasar en el día.
Cantos y prosas me trae la noche, porque ella logra agudizar mis sentidos, pareciera que mis oídos, mis ojos, mis manos, mi boca y mi olfato se divirtieran con el ambiente nocturno.
Y por eso no duermo mucho… Algunos días trato de ir a la cama rápido para empezar a soñar temprano, pero parece que es imposible, mi cuerpo aunque extasiado del día, anda esperando que anochezca para liberarse un poco.
En esta noche, hace frío; y sin embargo siento ganas de escribir más cosas, el aroma de la sabiduría ronda por aquí… claro que a mí; nada que se me pega, nada que me atrapa, nada que se me entra por los poros para poder ser una alondra de versos, un ideal que tengo y que es bien atrevido.
Me hechiza la luna y me hechizan las estrellas, me voy embriagando de voces de nada, todas sin sentido, pitos en el oído, pero hermosos en sí, porque llaman a la noche y me llaman a mí.

Acostarse pronto para soñar temprano, una bonita frase.
Un buen artículo que me hace pensar en lo solos que estamos durante la noche, sólo nosotros y nuestros sueños.
No tan solos como crees, sólo somos parte de algo mucho más grande.
Un beso Rafael
Pequeñas piezas de un gran puzzle?
Todas encajamos a la perfección, solo que no sabemos cual es nuestro lugar exacto en el panel.
Saludos.
Un artículo embriagador como la noche que lo ha inspirado y precioso como quien lo ha escrito
Un saludo de admiración
Me halagas azul, aunque no fuera para tanto, me hiciste sentir preciosa, jaja.
Un saludo desde la tierra del Café.